Vuélvete la caricia.
No quiero que limites tus ojos en mi cuerpo.
Mi senda es el espacio.
Recorrerme es huirse de todos los senderos...
Soy el desequilibrio danzante de los astros.
[Julia De Burgos]
sábado, 11 de noviembre de 2017
domingo, 1 de octubre de 2017
Si alguna vez...
Si alguna vez no hubieses existido,
si el calor de tus muslos no me hubiese
buscado como un látigo preciso
y mis ambigüedades electivas
-los días más oscuros de mí mismo-
no te hubiesen tenido como saldo
de afirmación o excusa,
es posible
que este volver a casa en soledad
y demasiado pronto,
me recordase ahora un poco menos
al joven que apostaba por el mundo,
con el mundo a su espalda.
Sólo el amor es duro.
Metidos en la noche, regresando
entre la potestad y la mentira,
hablamos del poder o de los sueños
al hablar del abrazo.
Y no lo sé tal vez, no sé si me recuerdo
prisionero de un cuerpo o libre junto a él,
buscando salvación o en servidumbre,
miserable y maldito, pero atónito.
Quizás sólo se trata de que no estás aquí,
de que perder es duro para todos
y el amor me hace falta, como sabes.
Quizás contigo estuve
tan demasiado cerca de tu reino,
que necesito ahora desmentirte,
utilizar los trucos que uno tiene
para poder seguir.
Porque somos así seguramente,
huellas equivocadas,
solitarias hogueras de un camino,
paraísos de cuatro habitaciones
que sólo se comprenden
después de haber firmado muchas veces,
precisamente ahí,
donde pone El viajero.
Y a mí, ya que prefiero escoger mis derrotas,
quiero que me recuerdes derrotado,
como quien algo espera
más allá de los tiempos y los hechos.
Quizás porque haga falta haberlo presagiado
o porque, en todo caso, nadie sabe
dónde acaban los sueños.
Luis García Montero
buscado como un látigo preciso
y mis ambigüedades electivas
-los días más oscuros de mí mismo-
no te hubiesen tenido como saldo
de afirmación o excusa,
es posible
que este volver a casa en soledad
y demasiado pronto,
me recordase ahora un poco menos
al joven que apostaba por el mundo,
con el mundo a su espalda.
Sólo el amor es duro.
Metidos en la noche, regresando
entre la potestad y la mentira,
hablamos del poder o de los sueños
al hablar del abrazo.
Y no lo sé tal vez, no sé si me recuerdo
prisionero de un cuerpo o libre junto a él,
buscando salvación o en servidumbre,
miserable y maldito, pero atónito.
Quizás sólo se trata de que no estás aquí,
de que perder es duro para todos
y el amor me hace falta, como sabes.
Quizás contigo estuve
tan demasiado cerca de tu reino,
que necesito ahora desmentirte,
utilizar los trucos que uno tiene
para poder seguir.
Porque somos así seguramente,
huellas equivocadas,
solitarias hogueras de un camino,
paraísos de cuatro habitaciones
que sólo se comprenden
después de haber firmado muchas veces,
precisamente ahí,
donde pone El viajero.
Y a mí, ya que prefiero escoger mis derrotas,
quiero que me recuerdes derrotado,
como quien algo espera
más allá de los tiempos y los hechos.
Quizás porque haga falta haberlo presagiado
o porque, en todo caso, nadie sabe
dónde acaban los sueños.
Luis García Montero
martes, 26 de septiembre de 2017
Fin del mundo/ comunicado
Que el 23 de septiembre es el fin del mundo, que no digas
boludeces, que la gente que dice “setiembre” me da por las pelotas pero más me
da por las pelotas la gente que no tiene corazón, que me hice amiga de lo
cursi, que Simona dice que hay que levantarse porque ya es de día y a mí tanto
sol me nubla la vista y levantarme es asumirme y para mí todavía es de noche, y
que la confianza es la base de cualquier vínculo, que me quedé sola en la
esquina, que sigo en la esquina, que odio la esquina, que trato de que no, que
no, que no debo, que me deseo hecha piedra, que me deseo, me culpo, me mastico
todos y cada uno de los pensamientos que emergen como navajas, y los transito,
y los abrazo, y que es curioso que la cantidad de desgracia sea directamente proporcional
a la cantidad de poesía, que en la adversidad encuentro palabras, que no puedo
expresarlas, que el lenguaje está en todos, que me quedé sin habla, que putear es liberador y si te digo “forro” es
porque te amo, que me conociste contradiciendo, que hice desastre y que soy un
desastre, “pero qué lindo desastre!”, que tenemos contratiempos pero también somos
contrapunto, y que tu música me gusta y nunca lo admití, que me siento fatal
pero por fin me siento… Que lo siento mucho, que arrepentirse es una cagada y
que ya me estoy arrepintiendo de lo que acabo de decir, que la cabeza me está
matando, que no creí que las manos fueran tan significativas y sin embargo es
un recuerdo que me pesa más que muchos otros, que hay recuerdos que me
sentencian a muerte, que estoy exagerando, que me conozco, que siempre fui
apocalíptica y que hoy “es el fin del mundo” – recuerdo- que hago mueca que se
suicida antes de ser sonrisa.
[ L H ]
[ L H ]
jueves, 21 de septiembre de 2017
Pronóstico reservado
Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido
todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron
hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aqui habia apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor
con un solo pronostico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahi nomas lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha
creo que tenes razon
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo
hace mucho muchisimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno
ahora estoy solo
francamente
solo
siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado
antes de regresar
a mis lobregos cuarteles de invierno
con los ojos bien secos
por si acaso
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.
[M. B.]
sábado, 16 de septiembre de 2017
lunes, 28 de agosto de 2017
Sentido
"A pesar de mi escepticismo me ha quedado algo de superstición. Por ejemplo esta extraña convicción de que todas las historias que en la vida ocurren tienen además un sentido, significan algo. Que la vida, con su propia historia dice algo sobre sí misma, que nos devela gradualmente alguno de sus secretos, que está ante nosotros como un acertijo que es necesario resolver."
[Milan Kundera]
[Milan Kundera]
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