domingo, 3 de febrero de 2019
jueves, 13 de diciembre de 2018
Sin querer (queriendo)
Luk
viernes, 28 de septiembre de 2018
Y los ojos
Necesito decirlo y significarlo. Y erosionarlo. Y explotarlo todo y que cada palabra arda hasta ser polvo. Y que sea la tragedia más linda y pura.
[Luk]
lunes, 27 de agosto de 2018
En serio?
"¿En serio pensás que yo quiero ser tu novio? ¿Y atarte? ¿Y ponerme entre vos y tus proyectos? ¿Permitir que dejes de crear? Si me encanta verte crear. Y creer. No me atrevo a demorarte. Crecé, como crecen las plantas. Yo no podría arrancarte de la tierra y llevarte conmigo porque tarde o temprano morirías. Y yo quiero que crezcas, que eches raíces fuertes y florezcas con la belleza que yo ya vi antes. Y si me das permiso, puedo venir cada tanto a ver cuánto has crecido. Te puedo regalar anécdotas sencillas, te puedo hacer reír un rato. Este amor no desapareció, sólo ha mutado en algo mucho más fuerte, más hermoso, más sano. Algo que ya no necesita etiquetas para saberse real. Hay demasiadas vidas por delante como para detenernos a llorar por lo que esta no ha podido darnos. Yo supe que lo nuestro iba a ser triste y hermoso desde el primer segundo, supe que esa sonrisa me iba a salvar. Si me preguntaras qué somos, te diría que somos la suma de las voluntades que nos habitan en este momento. A eso no podemos ponerle nombre, lo convertiríamos en algo demasiado simple. De este amor no me duele nada, ni siquiera la memoria de otras noches en que la ficción nos hizo creer en la eternidad del instante. Ahora soy importante, tan importante como para atestiguar esta pena honesta, esta consecuencia de haber escuchado tu verdad, de intentar entre los dos eternizar el sentir que muta. Por fin entendimos que en realidad lo que importa es el amor, no la forma que adopta para que podamos experimentarlo"
Juan Solá, Microalmas
lunes, 26 de marzo de 2018
Carta de Ernesto ‘Che’ Guevara a Aleida March.
Carta de Ernesto ‘Che’ Guevara a Aleida March.
“Amor: ha llegado el momento de enviarte un adiós que sabe a campo santo (a hojarasca, a algo lejano y en desuso, cuando menos). Quisiera hacerlo con esas cifras que no llegan al margen y suelen llamarse poesía, pero fracasé; tengo tantas cosas íntimas para tu oído que ya la palabra se hace carcelero, cuanto más esos algoritmos esquivos que se solazan en quebrar mi onda. No sirvo para el noble oficio de poeta. No es que no tenga cosas dulces. Si supieras las que hay arremolinadas en mi interior. ¡Pero es tan largo, ensortijado y estrecho el caracol que las contiene, que salen cansadas del viaje, malhumoradas, esquivas, y las más dulces son tan frágiles! Quedan trizadas en el trayecto, vibraciones dispersas, nada más. […] Carezco de conductor, tendría que desintegrarme para decírtelo de una vez. Utilicemos las palabras con un sentido cotidiano y fotografiemos el instante.
Se acabaron los cantos de sirena y los combates interiores; se levanta la cinta para mi última carrera. La velocidad será tanta que huirá todo grito. Se acabó el pasado; soy un futuro en camino. No me llames, no te oiría; sólo puedo rumiarte en los días de sol, bajo la renovada caricia de las balas […] Lanzaré una mirada en espiral, como la postrera vuelta del perro al descansar, y los tocaré con la vista, uno a uno y todos juntos. Si sientes algún día la violencia impositiva de una mirada, no te vuelvas, no rompas el conjuro, continúa colando mi café y dejáme vivirte para siempre en el perenne instante.”
Carta de Ernesto ‘Che’ Guevara a Aleida March.
domingo, 4 de marzo de 2018
Todo ocurre
Y es así que todo ocurre
por sorpresa
entonces hasta el mar
cabe en tus zapatos
la distancia que se rompe
contra el muelle
y un mechón de tu pelo
en este párrafo de viento
se parece a una promesa.
Mauricio Alfredo Escribano
"Imposible la plena comunicación humana. Los otros siempre nos aceptan mutilados, jamás con la totalidad de nuestros vicios y virtudes. O nos detestan por algún aspecto nuestro que los mortifica o nos aceptan por algo que es ángel en nuestra carne.También solemos tener días en los que nos permiten comunicarnos y días en que nos amurallan. Estos coinciden con los días que más necesidad de contacto humano tenemos. Seguramente nos rechazan por ese aspecto de mendigos repelentes que proporcionan la angustia y la soledad.Todo esto dicho de un modo confuso, porque no entiendo casi nada del asunto. Pero hoy, mañana y siempre repito que sólo es posible vivir si en la casa del corazón arde un buen fuego"
*Alejandra Pizarnik "Diarios" (frag)
domingo, 4 de febrero de 2018
De " Lo íntimo " de Francois Jullien. 1940. Estación.
sábado, 3 de febrero de 2018
Nostalgia del país desconocido
Encontraba papelitos
en libros
bolsos
cajones
Encontraba papelitos
con frases
direcciones
listas
como si fueran mapas
señalando
ciudades
ríos
montañas
"¿Conoces esa enfermedad febril
que se apodera de nosotros en medio de
las frías miserias, esa nostalgia del país desconocido, esa angustia de la curiosidad?"
escritos siempre al margen
guardados en lugares inverosímiles
para saltarle
zarpazo de León
cuando menos los espera
Si ella pudiera reunirlos
encontraría la lógica secreta
del rompecabezas de su vida
o seguiría faltando la pieza?
Si ella pudiera reunirlos
a todos esos papelitos
escritos a lo largo
y a lo ancho del mundo
donde creyó encontrar el amor
y lo perdió
o lo olvidó
como a uno de esos papelitos
que escribía
para grabarlo en el tiempo.
Klaudia Malatesta
viernes, 12 de enero de 2018
DEJAME ENTRAR
martes, 9 de enero de 2018
Este texto se llama "El TYMPANON y lo malísima que soy explicando cosas pero le pongo mucha garra" (sí, se llama así)
Ese andar me permitía, de a ratos, codearme con algo parecido a la libertad; de esa forma reafirmaba la multiplicidad de posibilidades convocadas por el mero hecho de vivir. Nunca pude lidiar con las exigencias del medio y tampoco fui buena enfrentando imposiciones… Hasta que crecí. No sé bien cuándo ni cómo, pero estoy segura que sucedió porque ahora me cuesta muchísimo sentirme lo suficientemente cómoda como para hacer el papel de idiota. Mejor dicho, como para ser idiota con libertad. Entonces soy idiota en secreto y todo lo que antes lograba trasladar a un plano más terrenal, hoy sólo pasa dentro de mi cabeza. Seguramente estén pensando “Qué triste”, sobre todo porque no existe forma alguna de reproducir esas sensaciones sin exteriorizar la idiotez que me caracterizaba de adolescente. O no existía. O creí que no existía… La cuestión es que hace algún tiempo me di cuenta de que los vestigios de toda esta menesunda de emociones liberadoras siguen ahí, intactos. Es difícil de explicarlo y me hallo en un punto en el que se me dificulta sobremanera encontrar palabras útiles a la causa, y ni puedo contar lo complejo que me resulta conectar lo que sigue con lo que mencioné anteriormente; así que voy al grano: hablo del “tambor” (a riesgo de que quien no tiene una relación allegada con este bártulo no pueda comprender de qué [carajo] estoy hablando). Cuando toco el tambor también siento una especie de aires de liberación: no importa de dónde ni cómo vengan, los movimientos aparecen por arte de magia, como si se tratara de un momento eureka que subsiste mientras haya golpe, dejándome en una posición tan primitiva que me concede rozar todo lo esencial que nos constituye como seres humanos; como una conjunción de energías que son ajenas a uno porque son de todos y para todos (y cómo me encantó siempre lo que es de todos y para todos!), como si fuera un espacio fuera de este espacio en el que caben tantas pero tantas cosas que podría tranquilamente hacer un paralelismo con la teoría del Big Bang. Sí, okey, no dije nada concreto (“espacio fuera de este espacio”, “cosas”…). No puedo terminar este texto estancada en la frustración de no saber explicar qué me pasa cuando suenan los tambores, así que me voy a dar la licencia de resumirlo (cobardemente): me permito ser idiota.
jueves, 28 de diciembre de 2017
Revolución
miércoles, 27 de diciembre de 2017
antes de que la tierra se canse de atraernos
y brindarnos su seno,
el cerebro les sirva para sentirse humanos,
ser hombres,
ser mujeres,
-no cajas de caudales,
ni perchas desoladas-,
someter a las ruedas,
impedir que nos maten,
comprobar que la vida se arranca y despedaza
los chalecos de fuerza de todos los sistemas;
y descubrir, de nuevo, que todas las riquezas
se encuentran en nosotros y no bajo la tierra.
jueves, 23 de noviembre de 2017
Y nosotros a penas
[R. G. H.]
domingo, 19 de noviembre de 2017
Alejandra Pizarnik. Sábado, 17 de junio de 1960. Diarios.
sábado, 11 de noviembre de 2017
Vuélvete la caricia
No quiero que limites tus ojos en mi cuerpo.
Mi senda es el espacio.
Recorrerme es huirse de todos los senderos...
Soy el desequilibrio danzante de los astros.
[Julia De Burgos]
domingo, 1 de octubre de 2017
Si alguna vez...
buscado como un látigo preciso
y mis ambigüedades electivas
-los días más oscuros de mí mismo-
no te hubiesen tenido como saldo
de afirmación o excusa,
es posible
que este volver a casa en soledad
y demasiado pronto,
me recordase ahora un poco menos
al joven que apostaba por el mundo,
con el mundo a su espalda.
Sólo el amor es duro.
Metidos en la noche, regresando
entre la potestad y la mentira,
hablamos del poder o de los sueños
al hablar del abrazo.
Y no lo sé tal vez, no sé si me recuerdo
prisionero de un cuerpo o libre junto a él,
buscando salvación o en servidumbre,
miserable y maldito, pero atónito.
Quizás sólo se trata de que no estás aquí,
de que perder es duro para todos
y el amor me hace falta, como sabes.
Quizás contigo estuve
tan demasiado cerca de tu reino,
que necesito ahora desmentirte,
utilizar los trucos que uno tiene
para poder seguir.
Porque somos así seguramente,
huellas equivocadas,
solitarias hogueras de un camino,
paraísos de cuatro habitaciones
que sólo se comprenden
después de haber firmado muchas veces,
precisamente ahí,
donde pone El viajero.
Y a mí, ya que prefiero escoger mis derrotas,
quiero que me recuerdes derrotado,
como quien algo espera
más allá de los tiempos y los hechos.
Quizás porque haga falta haberlo presagiado
o porque, en todo caso, nadie sabe
dónde acaban los sueños.
Luis García Montero
martes, 26 de septiembre de 2017
Fin del mundo/ comunicado
[ L H ]
jueves, 21 de septiembre de 2017
Pronóstico reservado
Quizá fue una hecatombe de esperanzas





