Tengo la boca tan tapada, que no me salen las palabras. Por eso, me adueño de a ratos de las palabras de otros, y las abrazo un poco, y las repudio un poco, como si realmente fueran mías...
"La vida
nos ha llevado recio y traído suave
nos ha tenido tan pero tan ocupados
que siempre nos deja algo para descubrirnos
a veces nos separa y nos necesitamos
cuando uno necesita se siente vivo
entonces nos acerca y nos necesitamos.(...)"
[M. B.]
sábado, 17 de marzo de 2012
sábado, 25 de febrero de 2012
domingo, 5 de febrero de 2012
jueves, 2 de febrero de 2012
Voy a volver a juntar las figuritas
pero esta vez no voy a cambiar el album por la pelota.
Quiero tener al menos un recuerdo palpable
de mis años mas felices
cuando todo era azul
cuando toda era incierto
el universo estaba a mis pies
la gente era tan buena
yo la queria
era tan estupido y feliz.
(...)
Voy a saltar como el pez en el mar
y hacer las cosas mal,
muy mal, muy mal.
Dejar la puerta sin cerrar
irme del restaurante sin pagar
y darle un cheque en blanco
a quien solo espere de mi
una sonrisa un beso una flor
el mundo más perfecto que existe adentro del corazon...
[Juanito El Cantor]
domingo, 29 de enero de 2012
Otra vez Howard...
(...) Lo único que le pide a la vida es no pensar. Por alguna razón, pensar es espantoso para él, y huye como una plaga de todo lo que pueda estimular su imaginación. Es un sujeto muy flaco, gris y arrugado, aunque algunos dicen que no es tan viejo como aparenta. El miedo ha clavado en él sus truculentas garras, y cualquier sonido le hace dar un respingo, con los ojos muy abiertos y la frente cubierta de sudor.
[H. P. Lovecraft]
[H. P. Lovecraft]
sábado, 26 de noviembre de 2011
Desde arriba, frases de hoy y de siempre...
"De la misma manera a la Maga le encantaban los líos inverosímiles en que andaba metida siempre por causa del fracaso de las leyes en su vida"
“la felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizá más triste que esta paz y este placer, un aire como de unicornio o isla, una caída interminable en la inmovilidad"
"Nunca nos quisimos -le dijo besándola en el pelo.
-No hablés por mí -dijo la Maga cerrando los ojos-. Vos no podés saber si yo te quiero o no. Ni siquiera eso podés saber.
-¿Tan ciego me crees?
-De manera que si consigo reunir suficiente heroísmo para plantarte esta misma noche o mañana, aquí no ha pasado nada. Al contrario, te haría tanto bien quedarte un poco ciego…"
[J. C.]
“la felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizá más triste que esta paz y este placer, un aire como de unicornio o isla, una caída interminable en la inmovilidad"
"Nunca nos quisimos -le dijo besándola en el pelo.
-No hablés por mí -dijo la Maga cerrando los ojos-. Vos no podés saber si yo te quiero o no. Ni siquiera eso podés saber.
-¿Tan ciego me crees?
-De manera que si consigo reunir suficiente heroísmo para plantarte esta misma noche o mañana, aquí no ha pasado nada. Al contrario, te haría tanto bien quedarte un poco ciego…"
[J. C.]
lunes, 7 de noviembre de 2011
De acá a la China
... Al día siguiente, como era de esperarse, el cielo estaba nublado.
Ella nunca decía nada, ni lo dijo al día siguiente.Sí se sonrojaba, como de costumbre, y sobre todo al ver tanta inmensidad inesperada.
Poco le importaba, en realidad, todo lo que al día siguiente transcurría.
Se convenció de que todo lo que en algún momento había dado no era más que una nimia coincidencia surgida de la vorágine de la vida, pese a que le costó reducir la historia a esa conclusión netamente racional (lo que tan poco le gustaba, al día siguiente).
Hubo sólo un momento en que se sonrió con un poco de bronca, pensando en la importancia que se le otorgaba a todo eso que ella desmerecía brutalmente.
Lo cierto era que ella estaba en otro lugar, que nunca estuvo donde se la creía, y que nunca lo estaría.
Al día siguiente no tenía sentido aclarar nada porque estaba nublado y parecía que iba a llover a cántaros (y cuando llueve a cántaros, no existe otra opción en el universo más que dormir).
Finalmente, decidió que estaba cansada. Decidió que no había ya lugar en su vida para todo lo que le molestaba. Y, por supuesto, decidió que estaba bien que el mundo haga lo que le dé la gana porque, al fin y al cabo, era lo que ella hacía.
Ella nunca decía nada, ni lo dijo al día siguiente.Sí se sonrojaba, como de costumbre, y sobre todo al ver tanta inmensidad inesperada.
Poco le importaba, en realidad, todo lo que al día siguiente transcurría.
Se convenció de que todo lo que en algún momento había dado no era más que una nimia coincidencia surgida de la vorágine de la vida, pese a que le costó reducir la historia a esa conclusión netamente racional (lo que tan poco le gustaba, al día siguiente).
Hubo sólo un momento en que se sonrió con un poco de bronca, pensando en la importancia que se le otorgaba a todo eso que ella desmerecía brutalmente.
Lo cierto era que ella estaba en otro lugar, que nunca estuvo donde se la creía, y que nunca lo estaría.
Al día siguiente no tenía sentido aclarar nada porque estaba nublado y parecía que iba a llover a cántaros (y cuando llueve a cántaros, no existe otra opción en el universo más que dormir).
Finalmente, decidió que estaba cansada. Decidió que no había ya lugar en su vida para todo lo que le molestaba. Y, por supuesto, decidió que estaba bien que el mundo haga lo que le dé la gana porque, al fin y al cabo, era lo que ella hacía.
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