domingo, 31 de julio de 2011

... Y punto.


¿Qué sería de la vida sin este tipo de historias inventadas para la propia supervivencia de la mente? A mi producen un efecto símil al que ha de producir el veneno. Esa agonía constante pero paciente, el ardor amargo debajo de la lengua… Es una sensación casi insoportable. Casi, y gracias a eso sigo viviendo.
Punto y aparte.


Luk

viernes, 22 de julio de 2011

Cinnamon Street

Growing up
on Cinnamon Street.
Everywhere you look
there are lots of people to meet,
it's seven o'clock,
the breakfast treat.
Now the schoolbus is here,
hurry up and grab a seat.
All the dreams are tiny ones,
another week has just begun
on Cinnamon Street.

There was a girl
on Cinnamon Street,
the same age as me,
we shared the curiosity.
I won her heart
cos I could play guitar.
I promised her heaven at once
and later all the stars.
But it all remained the same
cos things can never change
on Cinnamon Street.

I can hear my heartbeat
the very first time we made love,
life was a lazy rest in the sun.
Later we went dancing,
staying up all night long
- playing all our favourite songs,
Cinnamon songs:
Oh oh na na na na na.

I say goodbye
to Cinnamon Street.
Springtime is here
and the air is so dry and sweet.
I walk in a cloud,
the smell of cinnamon bread,
it's in my blood
since the day I was born
'til I wake up... dead.
And the sun is smiling gently,
a funny shade of red,
Cinnamon Street.

I still feel my heartbeat
the very first time we made love,
life was a lazy day in the sun.
Later we went dancing,
hanging out all night long
- singing all our favourite songs,
Cinnamon songs:
Oh oh na na na na na na

sábado, 18 de junio de 2011

“¡Cuánta tragedia, sobre esta tierra...!”

“Estás loca, Kenny”, me decía siempre. Y yo pensaba lo mismo de él. Un loco lindo, que andaba por la vida repartiendo energía para todos lados.

Cómo me cuesta redactar en pasado…

Lejos de ser un “prefecto desaparecido”, para nosotros fue un AMIGO. Un ser apasionado, espontáneo, alegre, lleno de proyectos que le fueron arrebatados sin motivo alguno. Uno nunca llegaba a comprender de dónde sacaba Octavio toda esa fuerza para andar haciendo de la vida algo tan completo. Yo admiraba su forma tan plena de vivir. La última vez que nos vimos, no hace tanto, en el bar de la facultad, me contaba lo atareado que estaba y exponía con alegría la extensa nómina de actividades que le deparaba su futuro. Aún así, tuvo tiempo de planificar una “juntada” con nosotros… “Nos podemos juntar en casa, sería genial”, me decía. SERÍA GENIAL, sí. Ahora toda esta conversación da vueltas en mi cabeza incesantemente y me obliga a pensar que vamos a tener que postergarlo; y me llena de tristeza, de impotencia.



Suelo quejarme de mi mala memoria, pero hoy la siento intacta. Noches enteras sin dormir, estudiando, destruidos, nerviosos… Pero felices, juntos. Mi mente no deja de reproducir imágenes, momentos. Él era, claramente, una clase única de persona, que alentaba siempre a considerar el vaso lleno cuando uno creía que todo estaba perdido, aún en las cosas más simples de la vida.

¡Octavio era tantas cosas!.. Que mis palabras jamás dirían la entera verdad.



Sin dudas, a todos nos faltará Octavio. Pero nada podrá quitarnos el recuerdo… Recuerdo que tiene que alentarnos a encontrar JUSTICIA.



“… Utiliza tus dolores como nafta o gas…”




L. H. a OCTAVIO ROMERO

sábado, 14 de mayo de 2011


Sonreíste a quema ropa,
contra el filo de mi boca.
Y susurraste que el pasado,
solo es como un día malo.
Y la lluvia abrió las puertas...

lunes, 9 de mayo de 2011

Los Nadies

Si no lo digo

mis palabras se volverán grises.

Si me lo callo

el corazón se cerrará con llave,

ramos de sol se apagarán al viento,

y el mundo explotará si lo silencio.

Hay que desactivar

el llanto, la ignorancia,

la nave con plutonio,

los negociados con el hambre,

la inmutable indiferencia

frente a lo que no tiene conocida marca.

Hay que nombrar al niño,

a los millones de niños

que antes de dejar la niñez

se vuelven viejos.

Panzas con hambre,

huesos deformados

de tanto trabajar.

Hay que desactivar

la ambición que destruye la esperanza.

Está faltando amor.

Está faltando pan...

¡y sobran armas!

P. B.