
martes, 13 de julio de 2010
martes, 29 de junio de 2010
Walt Whitman
...Carpe Diem, aprovecha el día.
No dejes que termine sin haber crecido un poco,
sin haber sido un poco más feliz,
sin haber alimentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie
te quite el derecho de
expresarte que es casi un deber.
No abandones tus ansias de hacer de tu vida
algo extraordinario...
No dejes de creer que las palabras, la risa y la poesía
sí pueden cambiar el mundo...
Somos seres, humanos, llenos de pasión.
La vida es desierto y también es oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos convierte en
protagonistas de nuestra propia historia...
Pero no dejes nunca de soñar,
porque sólo a través de sus sueños
puede ser libre el hombre.
No caigas en el peor error, el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes...
No traiciones tus creencias. Todos necesitamos
aceptación, pero no podemos remar en
contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta el pánico que provoca tener
la vida por delante...
Vívela intensamente,
sin mediocridades.
Piensa que en ti está el futuro y en
enfrentar tu tarea con orgullo, impulso
y sin miedo.
Aprende de quienes pueden enseñarte...
No permitas que la vida
te pase por encima
sin que la vivas..."
(Adaptación del poema de Horace:)
| Tu ne quaesieris, scire nefas, quem mihi, quem tibi | Leuconoe, don't ask — it's dangerous to know — |
| finem di dederint, Leuconoe, nec Babylonios | what end the gods will give me or you. Don't play with Babylonian |
| temptaris numeros. ut melius, quidquid erit, pati. | fortune-telling either. Better just deal with whatever comes your way. |
| seu pluris hiemes seu tribuit Iuppiter ultimam, | Whether you'll see several more winters or whether the last one |
| quae nunc oppositis debilitat pumicibus mare | Jupiter gives you is the one even now pelting the rocks on the shore with the waves |
| Tyrrhenum: sapias, vina liques et spatio brevi | of the Tyrrhenian sea--be smart, drink your wine. Scale back your long hopes |
| spem longam reseces. dum loquimur, fugerit invida | to a short period. Even as we speak, envious time |
| aetas: carpe diem quam minimum credula postero. | is running away from us. Seize the day, trusting little in the future. |
Precious
miércoles, 9 de junio de 2010

Cuando regrese, el verano nos devolverá el cielo de la infancia, ancho y luminoso. Nos saludarán las espigas con su cabeceo monótono camino de la aldea y tú dormirás en el asiento del copiloto, así, con la mano en la boca, con todo el fondo del mar encerrado en tus pupilas, bajos los párpados entornados, donde duermen caballitos de mar y tiemblan los corales.
Cuando regrese, Madrid será murmullo de golondrinas, volando como cuchillas negras afilando los aleros de casa, el tráfico detendrá su marcha, los coches resoplando como animales cansados, vigilando nuestro paseo, mientras en una terraza el tinto de verano brilla como el mar de la primavera visto desde el pinar que mecen las chicharras.
Cuando regrese te contaré cómo fue todo, me regañarás por haber llamado poco y descifraremos juntos los mapas encontrados, las equis marcadas en su papel amarillo, el idioma extraño con que a veces hablan las soledades y los rencores.
Cuando regrese, fumaremos un cigarro mientras cae la tarde y coseremos las heridas con el hilo de Ariadna, rayos de un sol olvidado escondidos en la madeja de tu pelo.
Cuando regrese, abriremos una botella de vino y escucharemos a Goyeneche. Celebrarán Mundiales y estallarán cucañas y yo te enseñaré las palmas de mis manos para reconozcas en sus líneas el camino que aún hemos de recorrer. El mundo seguirá navegando a la deriva como los restos de un naufragio y tú sonreirás como cuando el avión aterriza ileso cerca de casa.
Habré regresado.
No te vayas, me dirás, y yo casi estaré de regreso buscando por Internet el número de vuelo que lleva hasta tu boca, tu voz agitando el humo de la cocina mientras aprendemos las recetas de Simone Ortega, 1080 recetas de cocina, para 1080 días de un agosto que arrancará las sábanas de la cama, que mojará tus pies con agua de mar y lavanda.
No te vayas, y verás que no me fui, porque habré regresado para cuando despiertes de la siesta con la marca de la almohada y la nostalgia atravesando tu cara de niña encontrada.
Cuando regrese, ayer mismo, te contaré como fueron mis días y todo serán abrazos. Sé que, aún así, me dirás ¿por qué te fuiste? Y yo no diré nada. Quizá sólo “He regresado” y espante las libélulas de tu frente y te diga también “échate a un lado” y duerma contigo el sueño pendiente, el viaje que hice, las ganas de verte.
viernes, 26 de febrero de 2010
¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste ya a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente...
El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú... Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentalmente, envenenarte y amargarte.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.
Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.
Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.
Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!
Paulo Coelho
jueves, 28 de enero de 2010
“¿De qué hablábamos?”
Acto seguido, se manifiesta el lenguaje no verbal: arqueo de cejas (traducido en "ufff, ¿de qué (mierda) hablábamos?"), y uno comienza a recordar…
Sospecho que existe un extraño mecanismo que mueve a la memoria como se le da la gana. Se realiza un arduo trabajo mental para hallar aquello que se precisa en un determinado momento, y consiste en merodear por entre la nómina exageradamente extensa de palabras que se alojan en la mente. Este es un proceso complicado y, en el 97,3 % de los casos, vano. Sucede, sí, que uno puede tranquilamente seleccionar tres o cuatro últimos recuerdos potencialmente correctos como respuesta al “¿de qué hablábamos?”, pero casi nunca se obtiene el resultado único esperado.
Resulta curioso que el recuerdo que uno termina por elegir- no con total convencimiento- es siempre el anterior al que se busca. Digamos, el que está en el medio de la lengua, defecto de no haber podido lidiar con el de la punta.
Ojo, también puede ser que este volcando estas palabras en un intento de generalizar el síndrome de mala memoria y así neutralizar mi preocupación por andar teniendo que aceptar que mi memoria es pésima.
(Luk)
domingo, 17 de enero de 2010
I can't imagine living my life after you're gone
Wondering why so many questions have no answers
I keep on searching for the reason why we went wrong
Where is our yesterday?
You and I could use it right now
But if this is goodbye...
Just take my heart when you go
I don't have the need for it anymore
I'll always love you, but you're too hard to hold
Just take my heart when you go
Here we are about to take the final step now
I just can't fool myself, I know there's no turing back
Face to face it's been endless conversation
But when the love is gone you're left with nothing but talk
I'd give my everything
If only I could turn you around
But if this is goodbye...
